Los políticos

Los políticos nos piden que votemos. Una vez que hemos votado nos tratan como si fuéramos su alimento. Y después sutilmente nos preguntas; ¿cómo queréis ser comidos? Si algún votante dice que él no quiere ser comido; se descojonan de risa, se miran unos a otros y comenta, será gilipollas. Y, posteriormente, la tapa de la olla cae sobre él, empieza a hervir hasta que te vas cociendo sin la más mínima consideración. De vez en cuanto te sazonan con alguna que otra promesa, sea pensión digna, vivienda gratis sin tener que ser un okupa, hospitales sin hacer colas de doce horas en urgencia. Éste es nuestro mundo, hasta dentro de cuatro años que vuelven a confeccionar el menú.


Deja una respuesta

La Metafísica de Aristóteles

El primer libro de la Metafísica se inicia con la conocida afirmación aristotélica de que el hombre, por naturaleza tiende al saber. Estamos hechos de tal manera que en lo […]

Comentarios

No hay comentarios que mostrar.